La lectura en la escritura creativa
¿Por dónde empezar a escribir? ¿Qué preciso para escribir bien?
Nuestra recomendación de hoy reflexiona sobre el punto más importante que debe tener en cuenta quién inicia en el mundo de la escritura creativa.
Lectura = Escritura = Lectura = Escritura
El lenguaje es el primer don recibido por el ser humano para relacionarse con los demás. De ahí que la comunicación se ha generado a partir de los sonidos emitidos hasta transformarse en palabras simbolizando significados. El lenguaje es la forma de expresar nuestros pensamientos.
Históricamente la comunicación ha sido oral hasta que el ser humano comenzó a expresar sus pensamientos a través de símbolos gráficos que, han posibilitado inclusive, la trascendencia histórica. “La escritura es un sistema de símbolos de tercer grado (palabra interior, sonorización, notación gráfica. Su función básica es conservar la palabra” (L. Alonso Schökel)
Una vez que una cultura ha desarrollado el arte de escribir, la notación escrita comienza a desarrollar una serie de funciones peculiares, y puede influir recíprocamente con el lenguaje hablado.
Lo que deseamos con este breve pensamiento es asegurar nuestra capacidad lectora porque es fundamental e imprescindible para dar el paso de escribir, no solamente para complementar nuestra experiencia lecto-escritora, sino convertirnos en escritores de pensamientos que enriquezcan el área al cual uno va a dedicarse. Es decir, enriquecer a los demás como los demás nos han enriquecido.
Por todo ello, afirmamos que para ser un buen escritor lo más importante es ser un buen lector. Es una combinación necesaria y un requisito condicionante a la hora de desarrollar alguna que otra destreza literaria. El deseo de escribir suele ser también una necesidad que surge del deseo de expresarse y si no sabemos cómo hacerlo es porque probablemente no estemos preparados o entrenados para ello.
¡Aparece la palabra entrenar y ahí vamos! A entrenar se ha dicho, para lo cual debimos haber tomado una decisión que nos llevará a mejorar nuestro hábito lector, pero gran parte de todo lo hablado nace de una necesidad que vamos alimentando a través de la lectura que se mueve en nuestro interior como un grito ahogado deseoso de salirse y lo logra a través de la escritura.
Por supuesto que todo va acompañado de un factor también determinante que es el talento, pero hasta los más talentosos deberán estudiar primero y buscar las mejores herramientas o estrategias para hacer mejor lo que les gusta hacer.
Así que no hay otras salidas, debemos leer como primera medida para lograr mejorar nuestro vocabulario. Como segunda medida debemos leer para llenar nuestro intelecto de ideas y criterios propias. Y como tercera medida leer para tener argumentos que no sean derribables fácilmente por ideas o filosofías ajenas o baratas que abundan hoy día.
En fin, lo que se debe hacer es leer y por otro lado leer y por último leer. Entonces estaremos más cerca de ser buenos escritores porque somos buenos lectores. ¡Éxitos en la tarea!